Proceso oponente: desventajas del progreso.

Estudié Psicología en la U.N.E.D. Es decir, perdí muchas horas de mi vida leyendo estupides, libros de texto anticuados, experimentos sin sentido.

Pero descubrí cosas interesantes: autores cuyo pensamiento no se ha llegado a filtrar en la cultura popular, por una carencia que se arrastra desde hace muchos años (la denuncia ya Ortega y Gasset en los años treinta, en Estudios sobre el amor), y a pesar del loable esfuerzo que ahora realizan desde diversos medios varios . Estoy hablando de Eduardo Punset desde su programa Redes, o de mi paisano Miguel Angel Sabadell en Muy interesante y otras revistas.

La Psicología ha sido desarrollada a golpe de esfuerzo por unos pocos genios, a pesar de querer postularse como una ciencia que avanza con el esfuerzo de muchos. Estoy hablando de Vigotsky, de Luria, de Solomon, de Piaget, de Kelly, de Festinger, de Otto Frankl, y también de Freud, quien no es el Moisés que pintan sus seguidores, ni el pintamonas que dicen sus detractores. (La más certera crítica de Freud la expuso otro de los hombres ilustres que han creado la Psicología, su discípulo Alfred Adler, que en El Carácter Neurótico dice que se desvió hacia caracteres secundarios dentro de la psicología, en otras palabras, el sexo).

Uno de las cosas que aprendí en Psicología es el proceso oponente, de Solomon y Corbitt. Me gustaría poner un buen enlace pero en el google las primeras páginas sólo dan programas de la asignatura donde se estudia, Psicología del Aprendizaje. Si alguien conoce una buena web de Psicología, que me lo comente.

Intentaré explicarla sin tecnicismo: viene a decir que ante un estímulo nuevo un organismo primero tiene una fase de máximo, en la cual se causan reacciones muy importantes, después va causando menos efectos debido a la habituación del organismo, hasta que finalmente incluso ese estímulo crea una reacción contraria a la que en principio quería crear.

Este proceso, para poner un ejemplo, justificaría algunos casos de muerte por sobredosis en toxicómanos. El drogadicto que toma heroína en un determinado ambiente, con cierta liturgia o rutina, acompañada de las mismas personas, va habituándose a la droga por lo que cada vez necesita más dosis para producir el mismo efecto. Pero a veces se da el caso de que el drogadicto toma una dosis incluso inferior a la que está acostumbrado, pero en ambientes diferentes, y muere por sobredosis. Esto es porque el ambiente en el que tomaba la droga creaba un proceso oponente, una pantalla que  al faltarle elimina la habituación y subraya los efectos de la droga.

 

 

Sin ir a tan extremo ejemplo, creo que todos hemos podido coger un puntazo mejor con un vino o una cerveza tomada inesperadamente en un horario inhabitual, que trasegando varios whiskies cuando estamos acostumbrados.

 

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