Veo en escolar un post referido a Noticias del mundo, un periódico que se publicó unas semanas en 1994 .
La portada que copio del post es explícita para entender de qué se trataba. Noticias insólitas. En su primer número enumeraban las razones por las cuales los musulmanes que empezaban a venir a España lo hacían en una trama organizada pensada para invadir el país. Recuerdo una noticia de un hombre que vivía con un hacha clavada en el cráneo. Las noticias causaban estupor: no te las creías, pero tampoco te las dejabas de creer.

Altos cargos del periódico aparecían por televisión para aseverar que eran noticias absolutamente fidedignas y ciertas.
Por casualidad, comprendí qué clases de noticias daban. En mi peña de Casetas un amigo trajo el periódico antes de fiestas, y empecé a leerlo con un par de cervezas. Con la chispa que proporciona esa pequeña cantidad de alcohol, con esa inhibición del sentido crítico que provoca, las noticias eran simplemente la materialización de temores y ansiedades que tenemos los seres humanos. Una vez comprendido eso, resultaba especialmente hilarante leerla, quizás la lectura más edificante que nunca he tenido. Esa aparencia de verosimilitud que pretendían darle resultaba ingenua. Y las noticias resultaban ser una enciclopedia sin pretensiones ni engolamiento de la condición humana.
La revista duró poco. Pero es que tenía una dura competencia… Poco a poco descubrí que con la misma receta, un par de cervezas, a lo sumo tres, cualquier publicación, por muy seria que pretenda ser, tiene los mismos ingredientes de aquel periódico.
He podido disfrutar así con Interviú, pero también con Telediarios (qué fenomenal aquel día de 2002 que dijeron que el I.P.C. se mantenía estable; eran los primeros meses del euro y todos habíamos sufrido unos cuantos agujeros en el bolsillo, cuando no tirábamos todavía los céntimos de cobre porque traducidos a pesetas todavía valían algo…)
Ahora, los telediarios y la prensa sustituyen de largo a aquella revista, y a una predecesora que fue El Caso, que ya no se ve en los quioscos.
Recomiendo especialmente las dos cervecitas para programas como Cuarto Milenio y las tesis conspiratorias de El Mundo y de Federico Jiménez Losantos, bien que estas últimas tienen una intencionalidad espúrea.



Hola:
Y además genera problemas que tiene dificil solución.
saludos