Decepcionado y cabreado.
Ir al Nou Camp representa lo que era ir al Bernabeú hace unos años. Era el partido más visto y más intensamente seguido, buscando dar siempre la campanada.
El Zaragoza ha dado la pelota al Barcelona desde el principio, y ha buscado siempre las contras sin la intermediación de Aimar o de D’Alessandro, buscando pelotazos largos. Ewerthon está fuera de forma y se nota. Diego Milito se ha convertido en una isla solitaria y apenas se ha visto.
En descargo del Zaragoza, varios jugadores iban mermados al choque: Aimar y Celades salían de una lesión, Ewerthon acaba de salir de otra, Zapater no había entrenado toda la semana y no ha sido el futbolista excepcional que es.
Víctor no ha estado afortunado. Debería haber salido Sergio García, que salió aclamado el otro día de La Romareda. Con el esquema actual Sergio es más participativo en el juego, aunque Ewerthon es más contundente en el área. Se ha equivocado también en los cambios: Movilla debería haber sustituido a Celades cuando este se ha lesionado, porque meter a Ponzio ha sido renunciar a crear juego. D’Alessandro, a pesar de que retarda el juego cuando la toca, estaba siendo más presente que Aimar, que es el que debería haber sido cambiado por Lafita. Sergio García, si no de titular, debería haber jugado unos minutos.
Los mejores hoy han sido los laterales, muy serios Juanfran y Diogo, y este muy activo en ataque. El resto de los jugadores se han visto más desdibujados.
En defensa no hemos estado bien. Como el día del Villarreal, donde dejamos jugar a Riquelme, esta vez le hemos dado todas las facilidades a Ronaldinho. Ha jugado muy suelto y lo hemos notado. Me ha recordado la final de Copa de 1986, cuando sólo nos preocupaba en el Estadio Calderón cuando la tocaba Schuster. Ya que juegas con dos medio centros defensivos, ponlos rotando encima de Ronaldinho, que es quien ha ganado el partido. Después, han puesto a Saviola, en vez del correoso pero inútil Gudjhonsen, y han sido más peligrosos.
El partido se ha decidido en los últimos quince minutos. Antes, a pesar de que el Zaragoza no ha hecho buen partido, era un resultado claro de empate. Sólo dos fallos defensivos han facilitado el 1-1 (Gaby Milito y Ronaldinho).
Rafa Guerrero ha señalado la agresión de Motta a Diego Milito y el brasileño ha sido expulsado. Antes, debería haber sido expulsado Ronaldinho por una agresión contra Ponzio. Faltaban poco y el Zaragoza iba con superioridad, pero Gaby Milito, que ya había cometido algún error de bulto, se ha dejado una pelota y ha debido agarrar a Saviola, que en el forcejeo, como antes Diego Milito, ha exagerado la falta. Iturralde no lo podía tener más fácil, con todo el público abroncándolo: expulsión de Gaby. 
Después ha continuado dando un recital a favor del Barcelona: un despeje de Sergio Fernández lo ha convertido en una falta que Ronaldinho hubiera pedido antes de empezar el partido. Además, Ewerthon, en una noche nefasta, se ha apartado de la barrera y ha sido el segundo gol del Barcelona. Después en otro falta que dio en el palo Saviola remató el tercer gol, en un fuera de juego absoluta y totalmente clamoroso. No hablo nunca de los árbitros, pero esta vez esta claro que ha quitado al Zaragoza un punto.
Al margen de ello, su juego con las tarjetas ha sido desigual. Los mediocampistas del Barcelona han repartido cera a raudales, pero sólo al final le ha sacado una tarjeta por reiteración a Deco.
Partido muy parecido al primero de Liga, en Coruña, por el devenir de los acontecimientos. El Zaragoza no ha merecido ganar, pero ha podido hacerlo. En todo caso, no ha merecido perder de esta forma, con un par de goles facilitados por el nefasto Iturralde: lo dicho, el Nou Camp ahora es el Bernabeú de antes, ya el año pasado Mejía Dávila buscó con más ahínco que los culés un penalti en contra del Zaragoza que le desequilibró, y provocó un empate a 2 cuando parecía una victoria zaragocista.
Al final del partido, se escucharon “olés” del público. Habían sufrido mucho para ganar, y se desquitaban de esta forma. Esto me hizo recordar un partido que vi en el Camp Nou el año 1988, con un Barça en crisis. En el Zaragoza jugaba Rijkaard, precisamente. En el Barcelona entrenaba Luis Aragonés. El Zaragoza se adelantó y pudo apuntillar el partido con un penalti que Señor tiró fuera (sólo los fallaba contra Zubizarreta, con lo poco intuitivo que era este). Yo tenia 20 añitos. El campo estaba semivacío. Recuerdo que un señor estaba medio tirado en la grada, desquiciado. Pero cuando el Barcelona remontó (terminó ganando 4-2), se dirigió hacia mí diciéndome que cuatro, por los goles marcados por el Barça.
Con una afición así, el Barcelona será siempre un equipo de segunda fila.
El Barcelona está romo. Como el caso Villarreal-Riquelme, va a depender mucho del planteamiento que el rival haga respecto de Ronaldinho. Si lo secan, no hay Barcelona. Con el hándicap añadido que a la falta de Etoó se suma la de Messi, por dos meses. Ya no es la máquina de hacer fútbol del año pasado, cuando ganó diecisiete partidos seguidos. Siguen siendo los favoritos para la liga, pero sufrirán.
Tercera derrota del Zaragoza, y las tres veces se ha adelantado en el marcador y ha tenido el partido en sus manos. Falta un poco de algo… Pero los de arriba no van a llevar un ritmo tan uniforme como los de abajo. Esta semana han fallado Sevilla y Valencia… No pasa nada



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