Luis César, el entrenador del Nástic, avisó que sabía como podía ganar al Zaragoza, anuncio que me recordó al que hizo López Caro. Y, efectivamente, el partido fue parecido al del Levante.
Se jugó el partido que eligió el Nástic, que no vino a encerrarse sino a jugar un partido de tú a tú. Se vio que el partido tendría alternativas y ocasiones para ambos conjuntos. Y fue el propio Nástic el que dominó el partido entero en la primera parte, aunque sus primeras llegadas carecían de ese peligro inminente que asusta al contrincante. Ahí se vio que el Zaragoza, a poco que hiciera -porque en la primera parte no hizo nada- tendría fácil la victoria.
Y así fue: zambombazo de Aimar y gol. Pelota en el área y gol de Óscar. El Nástic se despereza y sigue fallando oportunidades. Gol de Piqué para cerrar el partido.
Partido igual que el del Levante, con un contrario fallando ocasiones a pares y el Zaragoza pegando fuerte. Ganando a lo grande, sin ser superior, limitándose a pegar arriba, como en esta jornada el Madrid al Rácing, el Barça al Mallorca o el Atlético al Levante.
Ewerthon se fue lesionado y le sustituyó Sergio, que fue nuevamente el mejor del partido. Con el sistema de juego del Zaragoza, ofensivo, con varios jugadores con posibilidades de marcar, Sergio es preferible a Ewerthon. Brega más, asiste más. Está en muy buen estado de forma. La temporada es larga y Ewerthon, que juega menos pero es enorme ante la puerta, tendrá sus oportunidades. Pero ahora mismo Sergio está mejor.
Partido, digo, igual al del Levante: dos tiempos muy diferenciados, ocasiones a mansalva para el visitante… La diferencia es que el Nástic no llegó a meter ni gol. Y que el Zaragoza no juega ya con aquel puto rombo. Movilla no es Celades, pero el equipo ya no tenía aquella vulnerabilidad.
Víctor dijo antes del partido que su misión era que la pelota le llegara a Aimar. A partir de ahí ya no era cuestión suya. Es una buena definición de un equipo ofensivo, pero tendría que cerrarla haciendo el trabajo para que no te rematen tres o cuatro veces en el área pequeña. Aimar y los atacantes zaragocistas cumplieron con Víctor; Luis César tuvo peor suerte. El Nástic tiene buenos mimbres pero cuando quiera empezar a marcar y puntuar quizás sea demasiado tarde. No es, ni con mucho, el peor equipo que ha pasado por La Romareda. Pero es sintomático que se haya llevado el peor resultado.
Se mueve el mercado de invierno. El Zaragoza debería pensar en un portero. César deja que desear.



Chano Domínguez… yo creo que ya es un clásico, sobre todo por ser el mejor en jazz-flamenco. Hay pocos músicos en España como él.
Saludos.