Archive for Noviembre, 2006
En Zaragoza pasas en unos minutos de calles donde los vecinos se conocen por sus nombres ( y cogen capazos, como se dice aquí), a plazas donde los transeúntes se saludan cabeceando porque les suena la cara, o a otros lugares donde la gente ni se conoce ni se quiere conocer.
No se percibe el ambiente y el aire paralizado de los pueblos, ni tampoco el anónimo ni ajetreado de las grandes orbes.
El Paseo de la Independencia, su calle principal, es, tras la remodelación que sufrimos los zaragozanos hace unos años, el principal ejemplo de esta imbricación de modos de vida muy distintos.
Sus anchas aceras permiten hacer slalom para evitar ciertos encuentros, o quedarse detenido largos minutos, como en los lavaderos antiguos de los pueblos, conversando con alguien al que hace mucho tiempo que no ves.
En Zaragoza pasas en unos minutos de calles donde los vecinos se conocen por sus nombres ( y cogen capazos, como se dice aquí), a plazas donde los transeúntes se saludan cabeceando porque les suena la cara, o a otros lugares donde la gente ni se conoce ni se quiere conocer.
No se percibe el ambiente y el aire paralizado de los pueblos, ni tampoco el anónimo ni ajetreado de las grandes orbes.
El Paseo de la Independencia, su calle principal, es, tras la remodelación que sufrimos los zaragozanos hace unos años, el principal ejemplo de esta imbricación de modos de vida muy distintos.
Sus anchas aceras permiten hacer slalom para evitar ciertos encuentros, o quedarse detenido largos minutos, como en los lavaderos antiguos de los pueblos, conversando con alguien al que hace mucho tiempo que no ves.
El título es una fragmento de la conferencia de prensa de Luis Aragonés, tras la derrota de ayer contra Rumanía.
El fútbol da lugar a frases infinitas, gloriosas, y a frases completamente ridículas.
Si esa es la solución de la selección, me presto a ser seleccionador, con su sueldo y a pesar de los varapalos de la prensa. Ya llegarán los goles.
Me ha recordado a una frase de Marcos Alonso, cuando entrenando al Zaragoza estaba a punto de descender: “El problema es que la pelota no quiere entrar”, decía.
Frase tópica, que puede servir para una mala tarde, pero no para una pésima temporada.
Ya se lo podía haber dicho Marcos al presidente Soláns ese año: un dineral gastado en verano, otro en refuerzos de invierno, tres entrenadores con sus ceses… ¡Con lo fácil que hubiera sido comprar cinco o seis pelotas de las que quieren entrar!
(Perdón por el título).
Fui unos de los ocho millones de personas que ayer, en relación con últimos partidos, no vio el partido de la selección española de fútbol.
Por lo que dicen las crónicas no me perdí nada. Un partido pésimo y un mal resultado. Pobres gaditanos, en Segunda y con una selección de segunda.
Aragonés supo […]
(Perdón por el título).
Fui unos de los ocho millones de personas que ayer, en relación con últimos partidos, no vio el partido de la selección española de fútbol.
Por lo que dicen las crónicas no me perdí nada. Un partido pésimo y un mal resultado. Pobres gaditanos, en Segunda y con una selección de segunda.
Aragonés supo […]
Es una tradición tangerina tomar tres tazas de té, en una ceremonia del mismo significado que pueda tener para los ingleses o para los japoneses el chanoyu.
Mientras uno va tomando el té, el que queda en la tetera se va haciendo.
Dicen que la primera taza es amarga, como la vida.
Dicen que la segunda es dulce, como el amor.
Y dicen que la tercera es suave, como la muerte.
Todos los ciclos de la vida, resumidos en un solo acto.
La ceremonia del té requiere años de práctica y aprendizaje… con todo, el conjunto de este arte, en cuanto a sus detalles, no significa más que hacer y servir una taza de té. El asunto supremamente importante es que dicho acto debe realizarse de la manera más perfecta, más educada, más graciosa y más encantadora posible -
Lafcadio Hearn, via la wikipedia.
La ceremonia del té requiere años de práctica y aprendizaje… con todo, el conjunto de este arte, en cuanto a sus detalles, no significa más que hacer y servir una taza de té. El asunto supremamente importante es que dicho acto debe realizarse de la manera más perfecta, más educada, más graciosa y más encantadora posible -
Lafcadio Hearn, via la wikipedia.
La música tiene las limitaciones del soporte físico con el que se hace.
Tiene las vetas de la madera, los reflejos del metal, y también las restricciones de las partes del cuerpo que la toca: los dedos, la garganta…
Un concierto de Avishai Cohen es una espectacular lucha contra dichas barreras. Avishai se pega contra el instrumento, lo seduce, lo rodea, lo voltea. Lo acaricia, lo golpea, lo agasaja, lo maltrata.
Lo exprime.
Mientras del contrabajo salen sonoridades a borbotones, sin que apenas uno pueda percatarse y solazarse en la melodía, que es persistente y cambiante, Avishai y su pianista Shai Maestro cabecean, como presos de un paroxismo, de una crisis epiléptica.
Por un momento temo que echen a volar…
Pero el que estoy volando soy yo, inmerso en su música.

McBride es un contrabajista que domina también el bajo eléctrico. Ayer inauguró la segunda semana del ciclo de Jazz de Zaragoza.
El concierto fue desigual. Tuvo buenos momentos pero no llegó a contactar con el público. Tras el apoteosis de Avishai Cohen, es difícil juzgar a un instrumentista eficaz, pero clásico, y que en algún momento […]


