Datos proporcionados por el Instituto de la Mujer: el 3,6% de las españoles sufre maltrato, frente al 4% que lo hacían en 2002, y al 4,2% que lo hacían en 1999.
Ello quiere decir que ha habido un descenso de la violencia doméstica que no llega al 10% en estos años. Y todo ello a pesar de los numerosos cambios legislativos y de la excesiva atención informativa que se le ha prestado. Y de que los cambios legislativos han implicado restricciones en las libertades de los hombres, puesto que se ha efectuado de facto en la carga de la prueba en los procedimientos penales, teniendo el hombre muchas veces la carga, diabólica la mayoría de las veces, de probar que no ha habido maltrato. No se puede considerar sino un fracaso estas cifras, a pesar de lo que opina en el artículo enlazado la política de turno.
El endurecimiento de las penas como primera ( y, realmente, exclusiva) medida contra la violencia doméstica, se ha hecho con ignorancia de la verdadera naturaleza de dicho fenómeno y de elementales principios de Psicología.
Primero porque más que un problema en sí mismo, la violencia ejercida por los hombres contra sus mujeres es una válvula de escape de una serie de problemas sociales, y uno de los principales factores de su continuación es la dependencia económica y social de las mujeres maltratadas respecto de sus hombres.
Segundo porque según está más que constatado por los psicólogos del aprendizaje, y por cualquier persona con un poco de experiencia en la vida, el castigo no elimina las conductas inapropiadas, simplemente las minora.
Los gobiernos (PP hasta el 2004, y PSOE después) han atacado de una forma ineficaz este problema, demasiado arraigado. Si se hubieran dedicado a evitar la especulación inmobiliaria, esto habría desembocado en un mejor reparto de la riqueza, y por tanto en la posibilidad de evitar la dependencia económica de las mujeres. Habrían hecho mucho, pero mucho más.



Pués algun beneficio tiene que tener el gobierno y las señoras porque no tiene lógica. Te voy a contar mi historia:
sobre la ley integral de la violencia domestica contra las mujeres.
La acabo de leer porque he sido acusado de maltratador por violencia domestica con lesiones psíquicas, y me estoy documentando, sobre todo para quitarme el miedo. Tengo una hija de 8 años, con una señora con la que a penas conviví, y de la que me alejé, porque soy homosexual y era imposible para mí la convivencia con ella por cuestiones lógicas…esto sucedió hace 8 años menos 3 meses, es decir cuando mi hija tenía 3 meses. Desde entonces he hecho malabares para poder verla sin que ella supiera mi condición. Pués vale, mis relaciones con ella y mi hija, ha estado plagadas de mentiras para ocultar mi homosexualidad, incluso, en algunas ocasiones nos hemos acostado. Sigo sin salir del armario porque tengo dos hijos mayores de mi matrimonio, hace ya… y los he seguido viendo hasta no hace mucho, ya no me quieren. Volviendo a la acusación que he comentado al principio, estoy acojonado porque me ha pedido de 5 a 10 años de prisión porque se siente dañada psicológicamente por haberla presionado por exigirle ver a mi hija, que desde hace 3 años me ha sido imposible, ella se casó hace 5 años con un funcionario de justicia , como ella, ambos compañeros desde hace 20 años. No sé, pero creo que me van a meter en la cárcel porque ha dicho unas barbaridades imposibles de demostrar, pero sus compañeros son los jueces y fiscales que me van a juzgar. Empezó el esposo de ella, denunciándome porque dice que le reté, por teléfono, con el fin de pegarle o algo así, dice él. La verdad es que soy alto y fuerte y hago deporte, con lo que seguro que le doy miedo. Bueno, pués de eso salió una sentencia de: vejaciones, insultos, amenazas… multa de 90 euros, alejamiento de 6 meses , ficha policial, esposado y al calabozo 6 horas y 6 días de localización permanente. La segunda parte está por venir, ella se ha animado y dice que durante esos 8 años la he agredido psicológicamente con el resultado de maltratos psíquicos con secuelas graves. Me quedo de piedra, no puedo comprender esa crueldad mental. Me tiene amargado, sobre todo porque ha mandado a la policía de toda Granada a buscarme, yo he estado en Barcelona, con mi novio; pero la policía no se corta de acudir a casa de mis padres, mis hermanos mis vecinos, mis hijos, mi ex, y explicarle que me buscan por maltrato y por la denuncia de violencia domestica habitual con lesiones psíquicas. Pues nada, me vengo para acá, tengo que dejar mi trabajo, y después de 2 intentos de juicio este se suspende por incomparecencia de la madre de mi niña, pero no me puedo mover de aquí, he trabajado en lo que he podido, pero ahora estoy en paro y esperando. Ha destruido mi vida, casi seguro mi relación con mi pareja, mis padres me consuelan, pero estan muy afectados, mis hermanos ironizan, mis hijos no me hablan ni quieren saber nada de mí, bueno para que seguir… y todavía no me han juzgado, nadie da un duro por mí: ¡ mujer, funcionaria de justicia?¡ la has cagado chico. Pues nada, felicidades al gobierno por desempolvar un odio que casi creí no tener.
Animo, Dani. Realmente es triste que te puedan condenar sin pruebas, cuando las leyes exigen actividad probatoria a quien acusa. Crea una situación de indefensión lamentable. No obstante, en los juzgados ya se empiezan a cansar de ese sesgo a favor de las mujeres. Que tengas suerte.