Archive for Enero, 2007
Un bien de primera necesidad, la vivienda, se ha convertido en el principal objeto de especulación.
Respecto de este fenómeno, existen las dos posiciones que dan lugar al título del post: los que piensan que esto va a explotar, y los que creen que no habrá bajadas en el precio de la vivienda, o al menos no catastróficamente.
Desconozco los entresijos de la Economía como para emitir un pronóstico (no obstante, el último Premio Nobel de Economía también fue sorprendido por esta importante subida de precios). Pero si la vivienda se ha convertido en especulación, es porque depende más de las expectativas creadas que de su valor intrínseco. Por tanto, la burbuja estallará cuando el número de burbujistas sea mayor que el de nuncabajistas.
(Con lo cual me estoy señalando como burbujista).
No entiendo cómo puede la gente ver películas de miedo. El documental del otro día sobre el cambio climático, dentro de la serie de Televisión ¿Otro mundo es posible?, es espeluznante. No suscita las reacciones instintivas que la sangre, los planos sorpresivos o la música inquietante, pero, aunque sea para lejos, para un plazo no fijo todavía, esto va de verdad, esto va en serio.
Hemos llegado a dominar los secretos de la naturaleza. Tenemos avances médicos formidables. Nos hemos enseñoreado de la Tierra, si ese era el destino de la humanidad. En principio, deberíamos vivir a partir de ya los mejores momentos de la historia. Pero la Naturaleza, bravamente, se resiste. La última noticia es que al subir las temperaturas en Europa ha bajado enormemente el consumo de petróleo, y con ello su precio. Hemos empezado a luchar contra la propia Tierra. En una lucha desigual, estúpida.
Un dato que se dice en el documental: en los dos días que siguieron a los atentados de las Torres Gemelas, descendió la temperatura media en Estados Unidos medio grado centígrado: a resultas de que se cancelaron todos los vuelos comerciales…
Uno de los entrevistados señala, precisamente, a los Estados Unidos como responsable, culpable- dice- de dumping ambiental.
Uno de los países que ha despreciado, y no tiene pinta de cambiar, los Protocolos de Kyoto. Que mantiene a toda costa la dependencia energética del petróleo como modo de mantener su supremacía, basada en el dólar (Como dice esta teoría). Y que además está mandada por un poderoso stablishment militar, que le lleva de guerra en guerra, causando más daños ambientales (Ahora se ha fijado en el caldo de cultivo propicio que existe en los países islámicos, en un período de lucha entre facciones que se asemeja al período de la Reforma cristiana: tras Irak caerá Irán… es fácil de prever).
El programa se titula: ¿Otro mundo es posible? Uff, la cuestión es que otro mundo es imprescindible.
El siglo XXI será espiritual o no será, la profecía de Malraux cobra cada vez más sentido.
La Cuatro anuncia un nuevo programa: SOS Adolescentes, una versión de su exitosa Supernany para chicos con unos años más.
Tal como son los jóvenes de hoy, la Cuatro parece la cadena adecuada: siempre pueden echar mano de House…
Claro que si se descuidan, el programa se lo rapiñará Telecinco…, y ellos cuentan con Risto Mejide.
Tras la frase del otro día, El Mundo insiste. Hoy rubrican el periódico con esta frase:
“No se puede razonar con los fanáticos. Hay que ser más fuertes que ellos”.
Firma un tal Alain.
No sé cuándo se quitarán la careta, y pondrán la frase que les cuadra más, aquella que empieza con: “Bien está, sí, la dialéctica como primer instrumento de comunicación…”
Y que termina mencionando los puños y las pistolas.
Afortunadamente, vivimos mejores tiempos que en el pasado, donde era difícil subsistir. Entonces las Navidades tenían un significado pleno, porque costaba pasar cada año, muchas veces separados. Y era una bendición pasarlo una familia entera.
Ahora los años transcurren de otra manera, las personas somos más egoístas y no disfrutamos de la misma forma en Navidad.
Si hace veinte años las empanadillas de Martes y Trece o las tetas de Sabrina tuvieron tanto eco, es porque todo el mundo estaba viendo la televisión. Ahora la calidad de la tele ha bajado, pero ha surgido la nueva moda de los mensajitos (hasta 100 millones la última Nochevieja). Con ellos engrosamos las arcas de las compañías de móviles que nos están dando por c… todo el año, y total para decirnos… que Sadam está colgado, que seas como un cepillo de dientes, y chistes groseros por el estilo. Total para no decirnos nada.
De entre todos esos mensajes estereotipados recibí uno, serio, deseándome lo mejor para el Año 2007.
Era el de mi mejor amigo.
El pasado viernes, El Mundo adornaba la cabecera de su edición impresa con una frase atribuida a Churchill: “Un fanático es alguien que no quiere cambiar de tema y no puede cambiar de opinión.”
Gracias, no hacía falta avisar.
Algunos periódicos todavía tienen la costumbre de presentarse como diarios independientes, basando en esa característica su prestigio.
El periódico que lo podría hacer ahora (aunque también podría titularse Diario Fánatico), es El Mundo: es el más independiente, porque INDEPENDIENTEMENTE de lo que pase, ellos siempre hablan de lo mismo: ETA, ZP, 11M, catalanes, vascos…
Se habla de la televisión basura.
Gran Hermano (2000) llevó las rencillas y trapos sucios de un patio de vecinos a la televisión. Eso es basura. La televisión es un instrumento privilegiado para llegar a la gente, y es un desperdicio darle lo que tiene en su día a día.
Pero si fuera ese el problema… […]
La muerte es siempre dolorosa; más cuando se produce de forma violenta, como en las catástrofes naturales, e inconmensurablemente más terrible, si cabe, cuando es producto de la violencia y de la estupidez humanas, como es el caso de las dos últimas víctimas de ETA.
Pero cabe un recurso, un dique contra el dolor que produce: el duelo. Ante crímenes de este tipo, se desatan una serie de mecanismos colectivos para honrar a los fallecidos y sobreponerse a las agresiones.
Tristemente, en la España de hoy, estas últimas muertes no han dado lugar a un duelo colectivo sino al enconamiento de la rivalidad de los partidos políticos.
Ya se vio el 13-M, tras los atentados del 11-M (desde entonces, no habíamos sido perturbados por ninguna circunstancia de este tipo). En las manifestaciones multitudinarias, sin precedentes, se podían ver las pegatinas de NO A LA GUERRA que popularizaron los intervinientes en la Gala de los Goya y otras de repulsa al atentado con la bandera de España. El P.P. empezó su desvarío imponiendo un lema donde se mencionaba a la Constitución, un innecesario ataque a las fuerzas nacionanalistas dentro del debate de las reformas autonómicas. Innecesario e inoportuno, porque los atentados fueron de lesa humanidad, no un ataque a ninguna institución política.
Ahora será difícil ver pegatinas de distintas creencias políticas juntas. El P.P., a través de ese fascista de los años treinta que encabeza la A.V.T., ha decidido llevar su pancarta, enarbolar sus banderas y gritar sus consignas. Es un primer paso.
El segundo paso es que cada uno vaya detrás de sus muertos con sus propias banderas. ¿Y no es eso el germen de una guerra civil?
¿No es eso lo peor que nos puede pasar?
Luis Fabiano, Diogo y Adriano. Una nueva versión de las tres gracias.
Bill Murray hace de un hastiado Bill Murray, Scarlet Johansson de lo que hace siempre, de mujer deseable, ocupada pero que se deja querer, papel que repetiría en Match Point.
La película es lenta, falta la tensión en esa relación que se establece entre los dos protagonistas. No obstante, se salva al final, cuando Murray ve a […]


