Hitler reducido al absurdo, moviendo divisiones que ya han sido aniquiladas, preparando su suicidio y minutos después fantaseando sobre la creación de 1000 cazas que le den la vuelta a la guerra…
Charlot se dio cuenta nada más llegar Hitler al poder y lo retrató en las célebres imágenes en las que se le ve jugando como un niño con un gran globo del mundo. Esta película es un trasunto de aquella. Hitler es el mismo, un tipo loco.
Uno llega a la conclusión de que quizás él no fue el peor de todos. Al menos, él “creaba” esas fantasías. Los peores fueron los que le siguieron hasta el final.
Goebbels y su mujer, que sacrifican a sus hijos menores. El propio Goebbels se niega a hablar de capitulación cuando Hitler ya ha muerto, porque así pensaba el dictador.
Eva Brown, que se siente incluso feliz de estar en el bunker.
Los militares que todavía siguen las órdenes del dictador, aunque se ve manifiestamente que delira.
Los piquetes de nazis que persiguen y asesinan a los ancianos que se resisten a combatir, de forma estéril, contra los rusos.
Creo recordar que hubo polémica en Alemania porque, tras tantos años satanizándolo, presentarlo como el hombre que fue le podía ganar adeptos. No lo creo, es más oportuna esta imagen de un loco, de una especie de Quijote, en el sentido de que es un hombre atento y normal en el día a día, hasta que se rodea de generales y vuelve a su papel de Führer.



No Responses to “El hundimiento”
Please Wait
Leave a Reply