Un propietario decide vender su finca
El agente inmobiliario le sablea
El tasador justifica a los dos.
El político engaña a los tres.
El promotor corrompe a los cuatro.
El banco hipoteca a los cinco.
El broker invierte lo de los seis.
El auditor cubre a los siete.
El magnate se apodera de lo de los ocho.
El hombre de la calle trabaja por los nueve.



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