Opongo un rey a todos los pasados. Propongo un rey a todos los venideros: Paquirrín.
En concreto, son muchas las ventajas que aporta sobre el actual Príncipe de Asturias, que paso a enumerar:
1) Paquirrín es hijo de torero y tonadillera. Felipe es hijo de Reyes. En un país de inquebrantable fe en la Monarquía aquí se acabaría la discusión, a favor del Príncipe. Pero estamos en España…
2) Paquirrín tiene sangre española al 100%. Al Príncipe Felipe habría que rebuscársela: madre griega, padre italiano, dinastía francesa…
3) Es razonable pensar que el actual Rey alargará su vida al menos diez años más. En este razonable supuesto Felipe se coronará con cincuenta o más años, pasada su edad madura y a las puertas de su propia vejez. En cambio, Paquirrín llegaría al trono en el entorno de los cuarenta años, en plena madurez.
4) Felipe ya ha agotado casi todos sus cartuchos para tener un hijo varón. A Paquirrín le sobra el tiempo.
5) A Paquirrín se le ha visto borracho, fumando, entrando en un puticlub, saliendo de un bingo… Al Príncipe Felipe no se le conoce nada parecido.
Si el lector piensa que esto favorece la candidatura del Príncipe, hágase esta pregunta: ¿quién es preferible que se haga cargo del gobierno de una nación, alguien que se atiborra con vino todas las comidas, y remata las cenas con una copa de brandy y fumándose un puro, o alquien abstemio?
Recuerde que la primera descripción concuerda con Churchill, y la segunda con Hitler.
Otro punto más, y muy cualificado, a favor de Paquirrín.
6) Paquirrín ha trabajado. Dos días. Dicen.
7) Felipe llegaría al trono como Felipe VI, pero para Navarra y los territorios que conformaron la Corona de Aragón sería Felipe V. Esto podría recordar nuestra historia diferente, y profundizar la separación de España.
Paquirrín no daría lugar a ninguna disputa. Quizás pudiera dar lugar -dado el carácter de los españoles- a un enfrentamiento de nuevo cuño entre los que prefirieran llamarle Paquirrín I, y los que optaran por nombrarle como Kiko I. Cosa baladí.
8) Paquirrín tiene una experiencia previa como Rey. Y si no, véase el video.
9) Hay que encontrar un sustituto del Príncipe, ya que está destinado a ser el último rey de España.
El primer rey de Roma fue Rómulo. Tras más de mil años otro Rey osó coronarse como Rómulo: fue el último gobernante de Roma.
El primer rey de Constantinopla fue Constantino. Otro Constantino vio cómo los turcos tomaron la ciudad, en 1453.
Ningún Papa ha osado tomar el nombre del primero de ellos, Pedro. La Iglesia continúa una historia de dos mil años.
Ningún Rey de Inglaterra ha vuelto a ostentar el mítico nombre de Arturo. Con una breve interrupción, la Monarquía inglesa es una de las instituciones más arraigadas del mundo
Los Austria en España, en cambio, comenzaron con el primero de los Carlos. Terminaron, apenas un par de siglos después, con el segundo.
Si los Borbones se estrenaron con un Felipe, parece que esta maldición que pesa sobre los reyes y sus nombres (omen nomen) podría repetirse con este segundo Felipe Borbón.
10) Sabemos -o nos podemos imaginar- cómo piensa Paquirrín. Del Príncipe sólo sabemos quién le hace los trajes y cómo lee los discursos.
Sería fácil que Paquirrín fuera aceptado como rey de España. Sólo habría que invertir lo que se dice del Príncipe de Felipe y de él en los medios. El uno siempre es elegante, guapo, simpático, agradable, humano… El otro se ha convertido en el muñeco del pim-pam-pum de varios medios. En ambos casos, el tratamiento de la prensa es injustificado y, sobre todo, muy exagerado. Cambiando el discurso Paquirrín nos parecería un bellezón en un par de semanas.




One Response to “Propuesta de Paquirrín como Rey de España”
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