- La destitución -¡por fin!- del cantamañanas Pedántez (último insulto que le dedico, ya es pasado), ha sido como un torrente que ha dejado ver muchas cosas, y una panorama profundamente turbio.
- El fútbol es muy sencillo. Si ganas y juegas bien te vas feliz y contento. Si ganas sin jugar bien te vas feliz. Si no ganas aunque juegas bien terminas contrariado. Si no ganas ni juegas bien te quedas cabreado.
Esa capacidad del fútbol -como de cualquier deporte- de tocar los sentimientos de la gente, es la que consigue la gran repercusión que genera.
Pues bien, después de ganar sólo uno de los últimos diez partidos, lo normal es que la afición estuviera profundamente cabreada. Más cuando se ha hecho una inversión muy arriesgada, y los resultados son profundamente decepcionantes…
Pues no, mucha gente estaba contenta con Víctor. ¿Por qué?
- Ya di algunas ideas de por qué. La Romareda ha prohijado a Víctor, cometiendo un error profundo: juzgar afectivamente en vez de racionalmente.
Creo que los partidarios de Víctor han llegado a un extremo en que cualquier cosa que pase a partir de ahora en el Zaragoza lo ligarán con su cese, como sucede con las sectas y ciertos sucesos que pronostican y luego no ocurren. Esto es, PRONOSTICO que si ahora el Zaragoza no levanta el vuelo dirán que la culpa es por echar a Víctor, pero si resurge dirán que era porque los jugadores no se implicaban con Víctor… Si todavía lo defendían cuando el equipo iba cuesta abajo y sin frenos, ¿qué no harán?
- El caso es que fuera Víctor cabe preguntarse por la función de Herrera y Pardeza, en lo cual afortunadamente coincidiemos los pro y los anti-Víctor. Si han confeccionado la plantilla, deben irse por chapuceros. Pero si no lo han hecho, ¿qué pintan?
- Y la crítica debe subir arriba. Si en definitiva fue Agapito quien consintió hacer el equipo a Víctor, tendremos que rezar para que aprenda algo porque nos manda a Segunda. Dado que a él sí que no se le puede echar, se le puede comprar. En todo caso, habiendo fichado a Porquera, ¿qué pinta Bandrés?
- Para estar preocupados es que el cambio de Víctor sea un entrenador de la casa y no haya fichajes en invierno. Se ha secado ya el flujo aquel de dinero que entró.
- Una víctima: D’Alessandro. Le dijo a Víctor lo que pensaba de él, y ahora será el chivo expiatorio de los pro-Víctor. ¿Por qué no cederlo a cualquier equipo? Lástima porque es jugador aprovechable.
- Un rayo de luz: Garitano. Afortunadamente, no nos han colocado a ninguno de los comentaristas de T.V., Clemente, Irureta…En el caso de jugadores es un éxito llegar a comentarista, es un buen retiro. En cambio, los entrenadores que lo hacen… son unos fracasados. (Por cierto, ¿qué hacía Víctor antes de…?) Tendremos que tener fe, en el sentido estricto: no sabemos nada, es su estreno en Primera. Por lo pronto, en los entrenamientos ha cambiado cosas. Dicen que AHORA -en 5 minutos jugamos contra el Rácing- cambiará a Diogo en el interior… Parece que tiene ideas, el que estaba no tenia ni idea. El de antes era un aficionado, este es un profesional.
- Víctor dijo que el Rácing se aprovechaba de los errores del contrario. Quizás se refería a Marcelino, del que dicen que puede estar aquí el año que viene.
- Víctor dijo que no fue avisado que contra el Mallorca tenía la última oportunidad. ¿Cómo que no? Bandrés ya dijo que no era su estilo dar ultimátums.
- Marcelino dice que hubiera preferido que siguiera Víctor porque sabían como jugaba el Zaragoza. Habrá querido decir cómo no jugaba…
- La amenaza del fantasma (Víctor galáctico): volverá pero como presidente. NO. Se ha ido dos veces de la misma manera.



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