- Semana de zozobra en el Zaragoza, con la renuncia de Garitano a la semana de ser nombrado entrenador.

- Lunes negro: Garitano se despide, la bolsa se desploma. El Ibex-35 pierde 7,5 % y el Zaragoza compromete sus 75 años de historia.

- La marcha de Víctor Fernández ha destapado lo que había por arriba. Las aguas bajan turbias. Lo de menos es el tema Pardeza- Herrera. Pardeza, además, al parecer ha ofrecido su dimisión.

- Nota previa: Víctor Fernández. Su aceptación por el público no se puede entender, obviamente, en términos futbolísticos. Nos dio poco fútbol y los resultados fueron desde lo normal hasta lo pésimo (y aceptaría que el primer año fueron buenos, pero no más). Pero sí se puede entender en términos de Psicología Social. V.F. ejercía un liderazgo sobre el zaragocismo, había interpretado el sentimiento zaragocista basado en el buen fútbol de siempre más la ambición que Soláns no supo plasmar. Identificó ese sentimiento zaragocista de sentir que a este equipo le faltaba simplemente ambición para ser un grande.

- Este ha sido el primer error de Agapito. El cuerpo técnico tenía fichado a Valverde, mucho mejor entrenador. Por lo pronto, entrenador en activo, cuando Víctor ya estaba retirado (su último trabajo era de comentarista) Con Víctor daba la impresión de que se ponía en un segundo plano, y si fichas a Bandrés estás en un tercer plano. Escondido.

- Pero Víctor no era un entrenador para Champions. Era más bien, como se ha visto, para Segunda. Dos años perdidos, en el proyecto que algún participante apuntó en los foros de El Periódico de Aragón. Proyecto: hago equipo de Champions y fuerzo hacer el campo nuevo de fútbol, donde me forro. Lo cual es perfectamente legítimo, dicho sea de paso. Y de paso digo que nunca estaremos lo suficientemente agradecidos a la familia Soláns de haber sustentado al Zaragoza estos últimos quince años, en los que por cierto el club ha obtenido más títulos que en el resto de su historia. Sí, nos gustaría un Roig -Soláns por su clase con más ambición-. Nos gustaría alguno de esos ricachones que dirigen los equipos de la Premier. Abramovich, por ejemplo. Y pensábamos que Agapito sería una especie de Superman. Pero nos ha salido un Piterman. Del inocuo mote “El señor de los ladrillos” ha pasado a ser llamado como Agapiterman. Y no me extrañaría que a la extraña pareja que forma con Bandrés le terminen llamando Mortadelo y Filemón. (Bandrés, obviamente, es Filemón).

- Aunque estos no tienen gracia. Oigo ayer por la radio el rumor de que los derechos de D’Alessandro no los compró el Zaragoza, sino el propio Agapito a título personal (o con alguna de sus sociedades, digo yo). Ahora encaja todo: D’Alessandro quería irse, Víctor -y Garitano los días que estuvo- querían que se fuese, la afición clamaba para que se fuese. Pero Agapito, decían, mediaba siempre a su favor por la gran amistad que le profesaba. Bonito sentimiento, la amistad. Pero no mueve el mundo. El puzzle encaja.

- No veo reflejado en prensa este rumor. NOTICIA CONFIRMADA, por tanto. Dado el nivel de la prensa zaragozana. Ejemplo, la entrevista ayer a las 21,00 de Pedro Hernández a Bandrés. No veía algo tan bochornoso desde los tiempos de Prego-Felipe o Aznar-Urdaci. ¿No bastaba con que le escribieran la nota de despedida a Garitano? También les escriban a los periodistas de medio pelo las entrevistas. Supuse que le espetaría a Bandrés este rumor, aunque fuera para dejarle en bandeja de plata darle el mentís. Nada.

- Recordemos que D’Alessandro fue el primer fichaje de Agapito. Jugador joven, con proyección. Se le puede fichar por 3,5 y vender… obteniendo sin dudas plusvalías. El equipo le paga el sueldo, Agapito gana el dinero del posterior traspaso. SEGURO QUE NO HA HECHO LO MISMO CON AIMAR O AYALA. Y el problema es: ¿cómo lo ha hecho con Milito u Oliveira? Porque los 35 kilos que nos pueden dar por el primero los necesita el Zaragoza como el comer.

- Agapito juega a dos barajas. Malo. Esto sí que no es legítimo. Pero, en todo caso, si ese rumor no fuera cierto, peor por su intromisión en el vestuario. Innecesaria, impertinente.

- Lo escribí hace cuatro meses con respecto a Víctor Fernández. Cuanto más tiempo permanezca en el banquillo, peor. Así ha sido.Esto se puedo trasladar a Agapito. Hace unos meses decía también que no se podía hablar de él porque todavía no ha acabado su época en Zaragoza. Lamentablemente, debo rectificar. No sabemos todavía cómo ha acabado, pero ya nos podemos imaginar cómo va a acabar.

- Estuvo muy torpe en la rueda de prensa de despedida de Garitano. Recogió el trapo que lanzó Víctor, con lo cual se pone a la afición en contra. Cargó también contra la prensa, que le está cubriendo y de qué manera. Parece un hombre muy limitado, que sabrá hacer sus tratos y sus negocios fabulosamente pero que carece de habilidades en otros terrenos. A Soláns le faltaba agresividad cuando venían los arbitrajes malos. Y buenos relaciones con las instituciones aragonesas, lo cual a este parece sobrarle. Nada más.

- Irureta. Es entrenador profesional, se notará la raya con Víctor. Eso sí, también de los jubilados (o sea, pasados). Parece que ya en Santander va a ser incapaz de alinear a los tres delanteros. Dile a cualquiera de ellos que no juegan. Es incomprensible. Irureta, como Arsenio, Rojo, Flores, es carne de protesta para La Romareda. Es un fichaje pésimo. Si no remonta los resultados el público se le echará encima. Pero si lo hace con juego “Irureta” también. Cara o cara.

- La Romareda tendrá, en fin, la última palabra. Si carga contra jugadores, entrenador, D’Alessandro (este parece que ya está claro que se va)…Mal. DEBE CARGAR contra Agapito, contra el palco. La supervivencia del club está en peligro. Y el fútbol lo sostienen los aficionados.


No Responses to “¿A qué esperamos para echar a Agapito Iglesias?”  

  1. No Comments

Leave a Reply