Deprimente, más que incluso otro episodio que ocurrió en Villarreal, como fue la trifulca de Láinez, Acuña y Milosevic con los que habían invadido el campo.
Bandrés tendrá que explicar antes por qué con el presupuesto en fichajes del Real Zaragoza estamos en puntuación de descenso a diez jornadas.
Y cuánto cobra, y cuánto vale -que no son lo mismo- su trabajo.
Quejarse del árbitro es estúpido en estos momentos. La cuestión es que el Zaragoza tenga la actitud mostrada ante Villarreal, Atlético, Barça y Madrid en el resto de los partidos, contra los Betis, Valladolid, Almería…
Si es así, se salvará. Si no, a segunda y catástrofe.
Con árbitros y suerte a favor o en contra.
Que explique Bandrés la diferencia de actitud de los jugadores según los equipos contrarios. Por cierto, su actitud, sus gestos, su tono de voz… me ha recordado tanto a Tamara… Espero que estos sí que cambien, aunque sería preferible que el Real Zaragoza fuese el que cambiase… de dirigentes.




No Responses to “La rajada ridícula de Bandrés”
Please Wait
Leave a Reply