El crash de 2008 (y 16)

 

Como dije, la principal variable para cuantificar la magnitud del daño será determinada por la profundidad de la caída de los precios de los inmuebles. Es por ello que, en mi opinión, la Reserva Federal estará dispuesta a bajar las tasas de interés a uno por ciento o a cero si es necesario.
Si el efecto colateral es inflación, al menos eso permitirá que los precios nominales no tengan que desplomarse para que el valor real (considerando inflación) de las propiedades caiga. Por otra parte, ya entramos en el terreno de las tasas de interés reales negativas (pues las tasas se acercan a 2% mientras que la inflación fácilmente rebasará 3%), con lo que se intenta darle oxígeno a bancos que recogerán depósitos a un costo ínfimo, con la posibilidad –si es que algún día vuelven a prestar- de colocarlo a tasas mucho mayores.
A corto plazo, la víctima será el dólar. Como anticipé en uno de mis escritos anteriores, el yen súbitamente se ha revaluado contra el dólar y, mientras que no disminuyan las tasas de interés en euros, ésta moneda se seguirá revaluando contra la divisa estadounidense.
Un dólar débil seguirá alimentando a la especulación en materias primas -provocando creciente presión inflacionaria- cuyos precios eventualmente caerán, originando la siguiente ola de calamidades. Pero, por hoy, con las que hemos analizado basta y sobra.

Yahoo! Cuidando el honor de la señorita

Vamos, que lo único que está haciendo la Reserva Federal es crear una nueva burbuja, la de materias primas, por no afrontar la inmobiliaria.


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