El caso Bear, que finalmente no fue Bear-Lehman, demostró que, cuando la maquinaria del mercado percibe una debilidad, no para hasta que algunos pueden rentabilizarla. Con lo que llevamos recorrido de la crisis, y precisamente por eso, todo lo que no ha mejorado tiene muchos visos de empeorar. Esperen al mercado cerca de los mínimos. No se equivocarán.
¿Camino del desastre total? A Bear le puede seguir Lehman - cotizalia.com



No Responses to “El crash del 2008 (y 51)”
Please Wait
Leave a Reply